Responsabilidad
Responsabilidad es hacernos cargo de las consecuencias de las palabras, las decisiones y los compromisos, y, en general, de los actos libre y voluntariamente realizados, no sólo cuando sus resultados son buenos y gratificantes, sino también cuando nos son adversos o indeseables.
Responsabilidad es también hacer de la mejor manera lo que nos corresponde, con efectividad, calidad y compromiso, sin perder de vista el beneficio colectivo. Por esto, implica asumir las consecuencias sociales de nuestros actos y responder por las decisiones que se toman en los grupos de los que formamos parte.
Asimismo, la responsabilidad es la forma como hacemos realidad nuestros objetivos, cuando sabemos priorizarlos y somos capaces de ponerle conciencia, entusiasmo, autodisciplina y diligencia a lo que hacemos, sin necesidad de ser supervisados.
Responsabilidad es ser diligentes y solidarios con aquéllos que nos han sido encomendados porque precisan de nuestra ayuda como son, por ejemplo, los niños, los ancianos y los enfermos.
La responsabilidad genera tranquilidad de conciencia, es decir, la certeza de haber decidido o realizado lo correcto y de haber sido capaz de asumir las consecuencias de nuestros actos. Genera además confianza con las demás personas. Para lograr esa confianza y la tranquilidad de conciencia necesitamos independencia de criterio y disposición permanente al aprendizaje.
En otras palabras, madurez, entendida ésta no como una situación fija que nos haga sentir autosuficientes, sino como el reconocimiento de que siempre podemos ser mejores y aprender de los logros y fracasos. En esta medida, la responsabilidad se fundamenta en el autodesarrollo.
Para ser responsables, es preciso que tengamos claros nuestros principios y valores, pues no podríamos orientar nuestra vida si no supiéramos a qué valores responder.
Políticas públicas
La responsabilidad de la administración distrital se deriva del compromiso que el sector público tiene con la sociedad: el de hacer realidad el Estado Social de Derecho consagrado en la Constitución Política. Y esto sólo es posible garantizando los derechos de la sociedad y la inclusión política, económica y social de millones de habitantes de la ciudad; es decir, ampliando y profundizando la democracia.
Por ello, es necesario que las políticas de la administración pública distrital y su ejecución por parte de los servidores y servidoras del Distrito, estén orientadas a: Realizar a cabalidad los fines sociales del Estado.
Garantizar el acceso de la población menos favorecida a los bienes sociales.
Brindar acceso a los grupos más vulnerables de la población al sistema general de seguridad social.
Consolidar los mecanismos de participación y control ciudadano a la gestión pública.
Facilitar a los ciudadanos el cumplimiento de sus deberes.
Dar información oportuna y confiable a la ciudadanía y rendir cuentas de nuestra gestión
Garantizar la efectividad de la gestión pública para alcanzar los objetivos de desarrollo económico y social concertados con las comunidades.
Fortalecer el autocontrol y la autorregulación.
Hacer un uso racional de los recursos naturales.
Comportamientos
Para que la responsabilidad se fortalezca como un valor efectivo en la Administración distrital y se manifieste en las interacciones entre entidades y en el vínculo establecido con la ciudadanía, los servidores y servidoras del Distrito:
Reconocemos el valor y las repercusiones sociales de nuestro trabajo.
Contribuimos a la preservación de los ecosistemas.
Erradicamos la indiferencia respecto de los problemas que padecen los habitantes más pobres y vulnerables de la ciudad.
Cooperamos para el logro de los objetivos institucionales trascendiendo, incluso, nuestras propias funciones.
Garantizamos la calidad de nuestros productos y servicios.
Cultivamos la autodisciplina, la diligencia y efectividad en el ejercicio de nuestras labores.
Nos hacemos cargo de nuestras propias emociones y de nuestras reacciones ante los estímulos del entorno.
Desarrollamos habilidades de autocontrol.
Cumplimos los compromisos pactados y facilitamos a los demás el cumplimiento de los suyos.
Enmendamos de manera ágil y oportuna las inconsistencias y los errores.
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